Thursday, April 22, 2010

"Instrucciones para salvar el mundo", de Rosa Montero – Un viaje existencial de la oscuridad al amanecer


En vísperas de Sant Jordi

Quien, llevado por el título, espere encontrar en Instrucciones para salvar el mundo, una guía paso a paso de compromiso universal con el entorno, habrá de llevarse una gran sorpresa. La más reciente novela de la escritora española Rosa Montero, es una fábula moderna de mediocres y desarraigados antihéroes, de infelicidad y sinsentido vital, de solitarias almas incomprendidas. El sarcástico título no es más que la antesala al tono tragicómico que se percibe en la novela entera.

“Ésta es la historia de una larga noche. Tan larga que se prolongó durante varios meses”. La voz narrativa (coloquial, cuestionadora y más omnisciente que el mismo Dios) anticipa una historia noctámbula. Cuatro personajes convergen en la oscuridad de una ciudad: Matías, el taxista viudo, desgarrado de dolor por su reciente pérdida; Daniel, el médico de vocación perdida, entregado a la vida virtual ante la agria vacuidad de su propia existencia; Fatma, la hermosa prostituta que huye de la brutalidad a la que fue víctima en su infancia; y Cerebro, la renombrada catedrática caída en la ignominia por sus preferencias sexuales.

Cada uno de esos personajes vive su propia catástrofe personal de dolor, soledad, incomprensión y aislamiento. Cada uno de ellos ha vivido en carne propia las tragedias modernas de la discriminación, la incomunicación, la falta de voluntad, la violencia, la pérdida abrupta, el fracaso. Tragedias que los han marginado, no sólo a la periferia de la ciudad, sino de la vida, privados de la luz por sus propias miserias. Matías, Daniel, Cerebro y Fatma, cada cual con su circunstancia y aun sin conocerse, tiene en común el tormento de la oscuridad, pues “sienten que la desnudez del duermevela es un peligro”.

Como el principio de serialidad enunciado por el biólogo austríaco Paul Kammerer (1880-1926) que tanto gravita en las páginas de la novela (“hay una ley física general que hace que el universo tienda a la unidad (…) una fuerza de atracción comparable a la de la gravedad, pero que en vez de atraer masas, atrae hechos”), estas cuatro historias se entrecruzan para enfrentar su intrínseca noche existencial.

Dios, una fuerza de atracción, o un narrador caprichoso que sienta en la misma mesa a personajes tan disímiles, los ata con cinta adhesiva y les retuerce las oscuras existencias. Y es que “tal vez Dios, si existe, no sea más que un narrador loco con debilidad por las estructuras circulares, y de ahí que la existencia consista en salir de la oscuridad para regresar de modo indefectible a las tinieblas tras chisporrotear un poco por la vida”. De esa manera, deshaciendo estructuras para enfrentar las sombras, tal vez lograrán, si bien no salvar el mundo, salvarse a sí mismos, y así ser capaces de  contemplar el amanecer.

3 comments:

Lena said...

Me encanta la Montero.

Sobre todo la persona.

Un beso, Vane...!Feliz día del libro!

mc said...

Que bien escribes, Vane. :)

Vane G. said...

Lena: Sí, a mí también me encanta!!!
MC: Gracias!!!
Besos a las dos.